Palermo Delicatessen logra recuperar el cultivo tradicional del maíz en Asturias y dar con la plata original.
    Las Primeras semillas del maíz llegaron a España a través del almirante Gonzalo Menéndez de Cancio, que tras hacer las Américas decidió regresar a casa trayendo consigo las semillas que guardó en dos arcas de madera para garantizar que llegaran en buen estado a su lugar de destino.
    Gonzalo Méndez de Cancio, tras su periplo por las tierras americanas en las que llegó a ser gobernador durante seis años, hizo tierra en Tapia donde decidió plantar aquella semilla que daba de comer cada día a los nativos americanos y que empezaba también a ser uno de los alimentos de los europeos.
    Mantenía aquel maíz la pureza de los primeros cultivos. El "Murunch", como se llamaba en América, se plantó por primera vez en Europa en las tierras del almirante en Tapia de Casariego.
    Cuatrocientos años más tarde de esta primera semilla PALERMO DELICATESSEN ha conseguido volver a dar con la semilla de oro, la de Gonzalo Menéndez de Cancio en su lucha por trabajar con los mejores productos por la historia del almirante y su cultivo, cuyo cultivo poco tiene que ver con la forma de los cultivos actuales.
    De esta búsqueda, de la mejor materia prima, comenzó un proyecto que buscaba los orígenes de ese primer maíz y que dió sus frutos.
    El empresario José Manuel Ferreira, bajo el nombre de la fundación Zea Mays, buscó entre los hórreos y paneras de Asturias recopilando historias, datos y pistas que le llevasen hasta los primeros cultivos del maíz en Asturias. Tras mucho trabajo de campo aparecieron las primeras semillas en el concejo de Taramundi, en la braña de Gallinero, en el concejo de Salas y en Posada de Llanes. Una vez en mano esa primera semilla se iniciaron las primeras plantaciones experimentales que se llevaron a cabo en Tapia de Casariego. El SERIDA asesoró en los cultivos, en el proceso de cosecha y recogida y también contaron con el apoyo del equipo de biología de la Universidad de México, que se mostró sorprendido con este trabajo que camina en busca de lo tradicional y es opuesto a los productos alterados genéticamente.
    
Fue también recuperado para mantener el verdadero sentido tradicional del maíz el llamado "esfoyón", que consiste en la aseparación de las mazorcas de maíz de su hoja, pero además, suponía una reunión entre los vecinos del puebloque aprovechaban para compartir anécdotas, baile, comida y confidencias. TAPIA ZAE MAYS ha recuperado además de la primera semilla la tradición del "esfoyón" que vuelve a llevarse a cabo en la villa de Tapia y en la que participan desde los que aún la recuerdan hasta los que nunca habían oído hablar de ella.
    Con la recuperación del primer maíz se logró mejorar la calidad de la repostería de Palermo Delicatessen que siempre buscó la excelencia basada en la calidad de sus materias primas.
CAMPOS DE MAÍZ
MAZORCA
COSECHA
GRANO