Este producto era utilizado como alimento básico en la época de la posguerra, ahora les fariñes han sido reinterpretadas y actualizadas en Palermo Delicatessen hasta transformarlas en un sabroso dulce para los bien alimentados asturianos del siglo XXI.
    Detrás de este pastel se encuentra un gran proyecto promovido por el empresario José Manuel Ferreira, ya que este producto está realizado con harina de maíz procedente de panoyas que bien pudieran considerarse hijas directas de aquellas que, por vez primera en el continente europeo, trajo a Tapia el Almirate Gonzalo Méndez de Cancio en tres cofres de cedro. Vinieron con unos cuadernillo explicativos del modo en que debería plantarse aquellos granos que pronto se han convertido en el cereal más plantado del mundo.
    Son panoyas rescatadas del olvido que José Manuel Ferreira consiguió tras recorrer Asturias en busca de plantaciones de maíz autóctono, donde su cultivo no hubiera sido sustituido por modernas variedades transgénicas para el consumo animal. Estas mazorcas llegadas de América aparecieron en caseríos aislados, como uno de la Braña de Las Gallinas, en Salas; también en Taramundi o en Posada de Llanes. Y con ellas el promotor de la iniciativa que ha constituido la Fundación Tapia Zea Mays, ha puesto en marcha las diversas plantaciones en Tapia para conseguir una producción suficiente con la que iniciar la elaboración de una sorprendente línea de pastelería.

Ingredientes:
          • Mousse de maíz, caramelizado y esfera de hilo de chocolate
Formato de veta:
          • Por unidad
Comentario de veta:
          • Antiguas fariñas llevadas al postre
          • Apto para celíacos