Atoles y choclotas (xoco alt = agua amarga, en lengua nahuatl), con sus innumerables variantes, fueron las principales bebidas de las antiguas, poderosas y enigmáticas civilizaciones prehispánicas de los olmecas, mayas y aztecas.
     Tiene como elementos esenciales el maíz y el cacao.
     El maíz se introdujo en Europa, para pasar a formar parte de su cultura, a través de, entre otros lugares, Tapia de Casariego, en el año 1604, por el Almirante y Gobernador de la Florida D. Gonzalo Méndez Cancio, quien lo trajo, junto con las instrucciones para su cultivo, en dos arcas de madera, conservándose, todavía, una de ellas.
     El Grupo Tapia Zea Mays promovido por el Palermo Delicatessen, y en el que colaboran el Ayuntamiento de Tapia de Casariego y el SERIDA, ha puesto en marcha un complejo proyecto en torno a la cultura del maíz, que entre otras actividades ha venido recuperando, en varias fincas experimentales, y con criterios de agricultura sostenible, las distintas variedades asturianas del maíz rústico, localmente bien adaptadas y heredadas genéticamente de aquellas semillas traídas a Asturias por el Almirante tapiego, que se encontraba casi de forma irreparable camino de
su desaparición, por haber sido sustituidas a mediados del siglo pasado por otras variedades híbridas de genética muy diferente y destinadas a usos forrajeros.
     Tras obtener exitosas cosechas el equipo de reposteros del Palermo ha elaborado una variada gama de repostería de alta calidad con el maíz de cosecha propia como ingrediente carcterístico.
     Y, precisamente en esta línea de desarrollo de neuvos productos presentamos nuestra versión de la vieja bebida precolombina: el atole tapiego, adaptado a nuestro nuevo concepto de repostería: la ortogastronomía, es decir, el placer de comer saludablemente.
    Siguiendo los criterios de esta particular filosofía ortogastronómica, nuestro atole utiliza ingredientes totalmente naturales y saludables y, como consecuencia de sus cualidades sensoriales, estimula la aparición de emociones placenteras.
    El atole tapiego consiste en un chocolate a base de cacao de gran pureza, además de vainilla, azúcar y lecitina de soja, coronado por una ligerísima espuma de maíz y que se culmina con un germinado de semilla, igualmente, de maíz.
    Hay una versión exclusivamente para adultos que se presenta acompañada de una pipeta de Bourbon, un whisky de maíz, esta pipeta contiene la dosis justa, que tras diversos ensayos y catas, hemos considerado conveniente para conseguir potenciar las cualidades organolépticas del chocolate, añadiendo, así, de manera muy moderada una "chispa" de alcohol a la bebida.
    Bebida de sabor armonioso y muy refrescante, de aroma suavemente perfumado por la presencia del cacao y la vainilla, de textura suave y visualmente atractiva y elegante. Una bebida con mucha historia y que en el futuro esperamos se convierta en la bebida de Tapia... naturalmente.